Llevo días haciendo cuentas y revisando facturas preguntándome hasta cuándo podremos aguantar, y me ahogaría en lágrimas si no fuera porque no puedo permitirme dejar de pensar en mis hijas.
Con cuarenta recien cumplidos, y separada con hijos ya formo parte del grupo de los intocables en el sector laboral.
Los amigos te dan un coscorrón y te llaman derrotista, que te vayas al extranjero sin pensar en nada y dejando a la familia, que han oido de gente con suerte, pero llega un momento que de la esperanza no se vive y piensas cómo has podido llegar a una situación tan miserable, "con lo qué tú valías..."
Lo que esta claro es que hay mucha gente en una situación sin salida, y no ven ninguna posibilidad a la que agarrarse. Cursos interminables y complicados que al final no llevan a nada, esfuerzos y gastos que no compensan, y una espada de Damocles, ¿hasta cuándo podemos aguantar así?
Sabiendo cómo me siento, puedo pensar en lo mal que está mucha gente, los otros 4 millones de parados de larga duración, mayores de 40 años, con cargas familiares o sin ellas. Gente capaz y trabajadora que estará al borde de la pobreza cuando esos ahorros se acaben, y que por supuesto no estarán para tocar la pandereta estas Navidades. Y lo peor de todo, que miran a sus niños y se les rompe el alma.
Porque hay que ser realista, el gobierno no te ayuda, los políticos van a lo suyo, los bancos estan como buitres a la espera de que resbales y los amigos esperan que no les pase lo mismo y dedicarse a no perder lo suyo. Llega el momento del sálvese quién pueda, y los más crueles incluyo alegan que si no sales es por falta de bondades que a los ricos parece que les sobran. Más de un currito se ha puesto en el altar de los elegidos, y ha despreciado a esos hombres y mujeres que han tenido peor suerte que él, sin saber que su futuro tiende a ser el mismo.

Cualquier cosa para que podamos avanzar.
Porque he visto numerosos foros de lucha urbana, y política, pero ningún movimiento solidario para apoyar a las familias afectadas por la crisis, que no estan desauciadas pero también viven una situación difícil. Yo al menos ofrezco mi apoyo moral, y todo mi cariño.
Y a ver si la lotería cae este año entre los que no tienen dinero para comprarla.